Muchas personas desconocen como una correcta alimentación puede ayudar a aminorar los síntomas menstruales y también su influencia durante este periodo. Más allá de la satisfacción que produce comer un chocolate durante esos días. ¿Puede ayudar de una forma fisiológica en los síntomas?
Existen nutrientes presentes dentro de los alimentos que ayudarán a aminorar síntomas y contribuir a pasar por este proceso mensual de mejor manera.
Nutrientes esenciales frente a los síntomas menstruales
Hierro: Durante la menstruación, el cuerpo pierde hierro principalmente a través de la pérdida de sangre, y la mayor parte de esta pérdida ocurre en los primeros dos días del ciclo, que es cuando el flujo tiende a ser más abundante en la mayoría de los casos. Una deficiencia de hierro puede ocasionar cansancio y problemas de concentración. Es fundamental en estos días comer alimentos ricos en hierro como legumbres, verduras de hoja verde y carnes magras.
Magnesio: Estudios han destacado que el magnesio ayuda a relajar los músculos uterinos y reducir la producción de prostaglandinas, las cuales son responsables de generar dolor durante la menstruación. Es recomendable los días premenstruales y menstruales consumir alimentos altos en magnesio como almendras, semillas de zapallo, verduras de hoja verde y chocolate (preferiblemente negro).
Omega–3: El omega-3 posee un efecto antiinflamatorio y puede ayudar a reducir los calambres menstruales. Estos ácidos grasos, especialmente el EPA y el DHA, son conocidos por disminuir la inflamación en el cuerpo, lo que a su vez puede llevar a una menor producción de prostaglandinas, que producen las contracciones uterinas. Un consumo adecuado de salmón, semillas de chía y linaza pueden ayudar a reducir los calambres menstruales.
Una dieta rica en hierro, magnesio y omega-3 no solo puede aliviar los síntomas menstruales, sino también contribuir a la salud a largo plazo. Más allá de estos días específicos, una alimentación equilibrada es fundamental para nuestra salud diaria y nuestro bienestar general.
Es importante recordar que nuestra salud menstrual, es un reflejo de como nutrimos nuestro cuerpo cada día. Estos pequeños cambios en nuestra alimentación pueden marcar una gran diferencia en como experimentamos nuestro ciclo mes a mes.