Bajo la lupa del Paranoide-Vigilante

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“ME ENVÍA MENSAJES TODO EL DÍA, QUIERE SABER DÓNDE Y CON QUIÉN ESTOY, Y SI NO CONTESTO DE INMEDIATO SE MOLESTA. ESTÁ SIEMPRE TAN PREOCUPADO POR MÍ, NO LE GUSTA LA GENTE CON LA QUE ME RELACIONO, REALMENTE ME CUIDA PARA QUE NO SE APROVECHEN DE MÍ. SÍ, ES CELOSO, PERO SI NO LO FUERA SERÍA TRISTE, SIGNIFICARÍA QUE YO NO LE IMPORTO, QUE NO ME QUIERE.” ¿VERDADERO O FALSO…? FALSO, LOS CELOS SON DESCONFIANZA, LA DESCONFIANZA ES VIOLENCIA; POR LO TANTO, INCOMPATIBLES CON EL AMOR.

El paranoide vigilante es una persona que se caracteriza por ser extremadamente desconfiada, controladora e hiper alerta, generando alta tensión a su alrededor.

Revelan poca información sobre sí mismos para que no te “aproveches” pero intenta averiguarlo todo sobre ti, y aunque seas un cúmulo de virtudes, tu pasado te condenará perpetuamente. Ante esto, surge el primer error, contestar el interrogatorio con la ilusión de tranquilizarlo, pero sucede todo lo contrario, mientras más información tiene, con más elementos cuenta para desconfiar. Finalmente te sentirás desgastado(a), culpable, confundido(a) e impotente.

Este personaje se puede reconocer también en pequeños detalles, como por ejemplo: en un restaurant, revisará muy bien la comida, pedirá que destapen las botellas en su presencia, revisará la cuenta varias veces, y en lo posible, se sentará dándole la espalda a un muro para evitar “ataques sorpresa”.  Si este personaje es tu pareja, también notarás que estará muy pendiente de tu actitud hacia el sexo opuesto, y si te saludan, te preguntará de inmediato quién es, pero no lo hará delante del otro, el truco de su control está en el secreto, aislándote del mundo para “luchar juntos contra los enemigos”. Te sentirás en un constante interrogatorio y con la sensación de que diste más de lo que recibiste.

Desconcertante pero cierto, estos personajes resultan atractivos como aliados para detectar enemigos a personas que también desconfían del mundo, y son irresistibles para quienes creen que los celos son parte del amor.

Ellos provienen de familias donde los ridiculizaron y no los respetaron, lo que los llevó a sentirse frágiles y a temer que la gente los siga dañando, recurriendo a la desconfianza como protección. A esto se puede sumar un componente biológico heredado hiperreactivo. Se da en ambos sexos y predomina en hombres.

Conductualmente estos personajes pueden mejorar con terapia psicológica (y psiquiátirca en algunos casos), aprendiendo en quién confiar y en quién no, reconociendo la validez de distintos puntos de vista y aprendiendo a manejar su ansiedad; sin embargo, en el ámbito de las relaciones de pareja se les dificulta la interacción. Con el amor bajan las barreras y quedan expuestas vulnerabilidades traídas desde la infancia, intensificando sentimientos y este personaje se reconectará con la desconfianza para evitar ser dañado.

En estas relaciones es fundamental marcar claramente los límites y no contestar preguntas invasivas, no contárselo todo a la pareja y mantener información privada (clave del celular, detalles de relaciones con parejas anteriores, etc). El “peligro” es que a mayor libertad tuya mayor ansiedad sentirá él(ella) y podría terminarse la relación. Cuídate y no te hagas  cargo de una pareja con esa visión distorsionada de la realidad, no es posible construir una relación sana con rencor y desconfianza. Conócete a ti mismo(a), confía en ti y no dependas de otros, atrévete a probar experiencias nuevas, el mundo hostil del que te habló el(la) paranoide-vigilante es la trampa para mantenerte encerrado(a) dentro de los límites de su control. Si este personaje es una nueva pareja con la que estás saliendo recién, arranca.

La campaña nacional #nolodejespasar advierte del peligro de este personaje y de varios más. Si bien es cierto que está enfocada en la violencia hacia las mujeres, que alcanzan el porcentaje más alto de maltrato, es necesario recordar que los hombres también son víctimas de violencia y no piden ayuda muchas veces por sentir vergüenza.

Si quieres conocer más sobre este personaje nocivo y muchos otros,  te invito a mis talleres para aprender a reconocer relaciones tóxicas, a identificar qué te hace elegir a esos personajes y qué señales emites que los atraen a ti. Una vez de que te hayas dado cuenta no habrá vuelta atrás y será cuestión de tiempo hasta que decidas poner fin a esas relaciones peligrosas.

 

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