¿Sabes qué es la “alimentación sustentable” y cuál es su importancia?

0 794
@KARO.LAMA, PSICÓLOGA Y ESPECIALISTA EN HAMBRE EMOCIONAL Y PESO SUSTENTABLE ES AUTORA DEL LIBRO #PORQUÉNOPUEDOPARARDECOMER DONDE NOS EXPLICA QUÉ ES Y CÓMO CONSTRUIRLO PARA TENER UNA VIDA MÁS SANA Y FELIZ.EN MEDIO DE UNA CRISIS MUNDIAL DE CAMBIO CLIMÁTICO, EL CONSUMIDOR TIENE UNA CUOTA DE RESPONSABILIDAD Y TENER UNA DIETA AMIGABLE CON EL AMBIENTE ES PARTE DEL COMPROMISO. LA CONCIENCIA DE NUESTRA CAPACIDAD PARA CAMBIAR LA REALIDAD NOS EMPODERA, PERO TAMBIÉN CONLLEVA UNA RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL Y COLECTIVA.

Para que se entienda la importancia del “comer consciente”, partiremos con la premisa de que una dieta sustentable beneficia la salud y al ambiente: y que todos tenemos responsabilidades sobre nuestras elecciones a la hora de comer y adquirir alimentos.

La FAO definió a las dietas sostenibles o sustentables como las que tienen un efecto protector y respetuoso de la diversidad biológica y los ecosistemas, y permiten la optimización de los recursos naturales y humanos.

“Entre los principales beneficios de la alimentación sustentable se puede mencionar que los productos utilizados son libres de pesticidas y químicos perjudiciales para la salud y que, como se aprovechan los alimentos que son producidos de forma local, no pierden los nutrientes que implican los procesos de almacenamiento y transporte”, explica Karolina Lama, creadora de “La Terapia,” un instancia de consciencia donde mujeres aprenden a conocer sus emociones con la comida y cómo impulsos no comprendidos afectan su salud corporal y mental.

Para tener una alimentación sustentable, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) exige considerar todos los aspectos y fases de vida de un producto, desde la producción hasta el consumo final. Así, por ejemplo, en la producción se utilizan técnicas y prácticas agrícolas que protegen la salud pública, las comunidades, el medio ambiente y el bienestar de los animales; mientras que en la comercialización se optan por medidas como envases reciclados.

  • En cuanto al procesamiento, no contienen aditivos ni conservantes y se evitan procesos que consumen una alta cantidad de energía y agua.
  • Debe preferir los productos locales producidos a nivel nacional ya que el trámite de importación aumenta la huella de carbono y los productos propios de la estación climática.
  • Además, debe evitar descartar la piel de productos como las frutas para aprovecharlos al máximo.
  • También se recomienda congelar los productos frescos y los restos de comida antes de que se descompongan, donar lo que no se vaya a aprovechar y, si ya es demasiado tarde para eso, usarlos como abono en, ojalá, huertas propias.
  • Planificar los menús de la semana para evitar las compras compulsivas y pedir en el restaurante que se empaque para llevar lo que no consumió ahí son otras prácticas de quienes tienen una alimentación sustentable.

En opinión de Karolina, este tipo de alimentación con bajo impacto ambiental contribuye a la seguridad alimentaria, nutricional y a la vida sana de las personas y los animales.

Además, dice, las dietas sustentables son la evolución de la cultura actual, deberían ser económicamente justas y asequibles. Los alimentos “reales” son nutricionalmente densos, ricos en nutrientes y saludables.

¿Es la sustentabilidad un factor de peso a la hora de hacer las compras?

El medio ambiente se encuentra en constante amenaza: calentamiento global, escasez de agua, erosión de suelos, entre otros. Si bien el cuidado del planeta y la necesidad de ser sostenibles están más presentes que nunca en la agenda pública global, la pandemia dejó en evidencia el efecto en la naturaleza como resultado de nuestras acciones. Consumidores y Marcas se alinean a contribuir con esta misión y mientras que 9 de cada 10 personas se muestra consciente de los riesgos ambientales, sólo 2 de cada 10 consumidores están convencidos de pagar de más por un producto que sea sustentable.

El consumidor de hoy es un consumidor complejo, está más informado y consciente, por esto es más demandante con las compañías. A nivel global, un 95% de las personas piensa que las empresas tienen responsabilidad en el cuidado del ambiente.

La sustentabilidad – entendida en un sentido amplio, incluyendo lo ambiental, pero también lo social y lo económico- no tiene que verse sólo como un elemento que puede afectar la reputación corporativa, sino como una oportunidad de crecimiento del negocio. Es necesario cambiar el mindset, y entender que lo que es positivo para la comunidad, también puede serlo en términos comerciales.

Son casi 8 de cada 10 los consumidores que creen que las empresas no están haciendo lo suficiente para cuidar el medio ambiente. Esta creencia es aún más potente en las generaciones más jóvenes, más exigentes y demandantes, que piensan que las empresas tienen la responsabilidad de encarar el problema con acciones concretas.

Hay muchas actividades que se pueden realizar en la vida cotidiana se trata de empezar por casa: separación de residuos, ahorro de energía y agua potable, priorización de empaques hechos con material reciclado, adopción de medios de transporte no contaminantes, alimentación orgánica y huertas en casa, etc. 3 de cada 4 argentinos cree que sus decisiones pueden ayudar a modificar el entorno. “La conciencia de nuestra capacidad para cambiar la realidad nos empodera, pero también conlleva una responsabilidad individual y colectiva” explica Sebastián Corzo, Marketing & Business Development Leader de Kantar Insights división.

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.