Con el paso del tiempo, hay cada vez más evidencia científica (trabajos publicados en revistas acreditadas) de los beneficios del consumo regular de alimentos poco procesados de origen exclusivamente vegetal. Dado el grado de avance de la medicina, dejó de ser una moda y la denominada Dieta basada en plantas está hoy cada vez más posicionada.
Urge distinguir al veganismo que viene desde la sociedad basado en temas éticos (los cuales pueden o no compartirse) pero que a veces permite el consumo de alcohol, bebidas y pastelería con azúcares inadecuados y productos veganos ultra procesados insanos (no todos los veganos comen mal para que nadie se incomode).
Hay evidencia clara que la dieta basada en plantas (que viene desde la academia y la ciencia) baja el riesgo de eventos cardiovasculares, infartos cerebrales, demencias tipo Alzheimer, disminuye en un 30% la aparición de diabetes, controla mejor la dislipidemia y varios cánceres. Los detractores refieren que habría déficit de proteínas y tendrían que suplementarse varias vitaminas. Todas las proteínas y aminoácidos necesarios están en el reino vegetal. Lo único que debería suplementarse, dado que no está en el reino vegetal, es la vitamina B12 la que, dicho sea de paso, tampoco está en el reino animal, por lo que se adquiere indirectamente a través de animales que ingieren las bacterias que la producen al comer pasto con restos de tierra. A pesar de lo anterior, incluso hoy por el uso y abuso de antibióticos en las granjas, aún así en gente que come de todo hay déficit de esta vitamina.
La OMS, dada la contundencia y abultada evidencia científica colocó a las carnes procesadas (embutidos, jamón de pavo, etc.) en el grupo 1 de carcinógenos (como el tabaco), es decir, elementos que se ha comprobado que producen cáncer (colo-rectal en este caso) y a las carnes rojas en el grupo 2 que son elementos que según la cantidad que se consuman pueden potencialmente favorecer la aparición de algún cáncer.
Dado el impacto de las redes sociales hay muchos “coach nutricionales” pregonando el consumo de muchas proteínas animales y así bajar los carbohidratos que serían un enemigo a evitar. Es frecuente ver desayunos con 4 huevos más pollo, una barrita proteica mediodía más un yogur alto en proteínas, carne al almuerzo, un batido proteico tarde y pollo o embutidos en la noche. Quienes pregonan sobre las dietas de moda, keto, fit, low carb, cetogénica, etc. aún no se han enterado que para tener menos enfermedades y vivir más años (como quienes residen en los puntos azules en el mundo) debe privilegiarse el consumo de vegetales, cereales y carbohidratos integrales y consumir en menor cantidad las proteínas animales .
Es importante atreverse a comenzar un cambio. Si existía la tradición de comer una vez a la semana legumbres, aumentar a dos veces el próximo mes, atrévanse a probar la carne de soya y sus derivados (es sana, no es transgénica, los fitoestrógenos no feminizan, mitos encontrados con frecuencia).
Para motivarlos y sacarles la idea que se trata de comer solo lechugas o tomates, les adjunto una simple receta en donde las verduras dejaron de ser un “acompañante” y pasan a tener un protagonismo. Una coliflor puede estar en un mismo pedestal que una carne de wayu de lenta maduración. Por salud y calidad de vida, el desafío está lanzado.
- En la base del plato, muselina de guisantes verdes (arvejas congeladas blanqueadas, albahaca, menta, nuez moscada, leche de almendras y pimienta blanca) procesar todo y reservar.
- Encima de este puré ligero, quinoa roja cocida en un caldo vegetal hecho previamente por 18-20 min, agregar verduras asadas previamente en oliva (pimientos rojos, zanahorias amarillas y naranjas, setas portobello, tomates secos rehidratados, tomillo, mix de pimientas, zaatar y zumaque).
- Sobre la quinoa con verduras, falafel (garbanzos remojados previamente crudos, ajo, perejil, comino, pimienta negra, cebolla, bicarbonato), fritos en oliva y sobre ellos una gremolata con cilantro picado, ralladura de lima, almendras tostadas trituradas, oliva y notas de pimienta cayena. Varias capas de sabores para llegar a la felicidad.