¿Es su salud mental una prioridad?

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DESPIERTO, REVISO LO QUE TENGO QUE HACER; MIS DEBERES, MIS ACTIVIDADES ESCOGIDAS VOLUNTARIAMENTE, LOS TRÁMITES INELUDIBLES, LOS WHATSAPP NO CONTESTADOS, DEUDAS Y DEMASES. ASÍ ES MUY POSIBLE QUE SE INICIE Y TERMINE MI DÍA “COMO PASAJERO DE UN TREN DEL CUAL NO ME PUEDO BAJAR”, COMO ME DIJO UN DÍA UN PACIENTE MUY QUERIDO.

Por Paula Cabrera Fuentes, Psicóloga y Mediadora Social Universidad de Valparaíso.

Cada persona desearía liberar su mente, experimentar un estado de paz interior que le permitiese por un momento pausar el laberinto psicológico que acompaña sus días. Sin embargo, por una extraña razón, entramos a ese laberinto ya cansados, ya confusos, avanzando en automático y dispuestos a correr el riesgo de perdernos, de angustiarnos, de detenernos en una incertidumbre que nos paraliza, pero a la que estamos habituados.

Entonces con suerte logran emerger nuestros instintos de autoayuda mientras escuchamos una especie de rumiación subconsciente que repite: “debes continuar, debes salir adelante, vamos que se puede”. Y lo sigues intentando, te sigues levantando y cumples tus obligaciones y desempeñas tus roles, precavido de que los demás te perciban como un aporte.

Hasta que de pronto sientes que algo no está bien, nada tiene el sentido suficiente como para recargar la energía que necesitas para continuar, tal vez porque tus relaciones interpersonales no son tan satisfactorias, o porque hay sobre exigencias económicas, o tus competencias como padre están en duda…quizás no has mejorado de alguna enfermedad que te han diagnosticado, quizás ya decidiste no hacer caso a tus problemas y no funciona. Es más, te has contenido ya que el conflicto substancial no está fuera, sino dentro de ti y ciertamente si enfrentases el mundo con otra disposición sería más liviano y saludable. Al menos eso te dicen, de eso se habla en las redes sociales, bombardeándonos positivamente de terapias y actividades de conexión espiritual cuyo fin es reponerte.

Todo eso me parce maravilloso, está dando vueltas el mensaje que justifica el valor  de tu  salud mental  y hoy podemos visualizar claramente la diferencias generacionales en torno a ello. A mis 40 años recuerdo que mi madre no me incitaba a conversar de nuestros problemas y claramente tampoco se conocía de psicoeducación por lo que la comprendo. Hoy es una necesidad permanente en mi hogar el diálogo y el preguntarnos cómo estamos y cómo fue nuestro día, promoviendo el reconocernos como seres humanos con tiempos buenos y tiempos malos. Si no lo hacemos, es el colegio o alguien más el que nos manda a llamar para ponernos en alerta de que algo anda mal y es necesario revisarlo.

En mi quehacer, tantos motivos de consulta como estresores ambientales llegan a terapia, demostrando que la salud mental se ha vuelto una necesidad. La gente habla de ello, los psicólogos están en todas partes y los programas del MINSAL han tomado mayores cartas al asunto, invirtiendo e investigando respecto de la prevalencia de los trastornos neuropsiquiátricos que alcanzan ya el 23% respecto del general de enfermedad en el país. Ello sin contemplar las personas que no están diagnosticadas (posiblemente por no recibir atención especializada, debido a que actualmente por el AUGE/GES se incorporan la depresión, trastorno bipolar, esquizofrenia y consumo perjudicial o dependencia de sustancias como únicas patologías en las que se cubre un tratamiento integral de tipo farmacológico y psicológico.

Por ello, un preadolescente con sintomatología de alteración del ánimo, una mujer que sufre de violencia intrafamiliar, un trabajador cuya licencia médica ha sido rechazada por extenderse en el tiempo o quienes padecen crisis de pánico, ansiedad y otros, no tienen otra opción que acudir a un profesional de forma particular para tratar su enfermedad.

Con esto quiero decir que quienes trabajamos en el área clínica independiente tenemos igualmente una responsabilidad social; promover la importancia del cuidado y autocuidado en salud mental informando primeramente respecto de la recurrencia de los trastornos psicológicos y psiquiátricos a fin de naturalizar su tratamiento desde la búsqueda de apoyo profesional, familiar y social.

Si la salud mental fuese una prioridad más que una necesidad que nace a partir de una enfermedad, no tendríamos tanta resistencia a tratar el tema y reconocer las bondades de la psicoterapia. Esta frase me lleva a recordar a un paciente que acudió a mí en la desesperación de no conseguir un buen empleo, concluyendo que existía algo muy malo en él que le impedía estabilizarse en esta área de su vida. Lo cierto es que las cifras dan cuenta que la cesantía es 7 veces mayor en personas con algún tipo de trastorno mental. Una vez que le compartí este simple dato y nos enfocamos en la mejora de su salud a partir de la aceptación amable de sus molestos síntomas y la certeza de que lo primero era compensar su estado para poder participar de los procesos de postulación y selección laboral con mejor presagio, lo logró.

Chile presenta  la segunda mayor tasa de aumento de suicidio de los países de la OCDE. El centro de políticas públicas de la UC estimó que entre 5 a 6 personas se suicidan por día en nuestro país. Los factores de riesgo dan cuenta de preexistencia de trastornos como la depresión, bipolaridad, personalidad borderline, esquizofrenia y abuso de sustancias. Por otro lado, las enfermedades crónicas, abuso sexual, cesantía, pérdida de un ser querido, vínculos hostiles, soledad y abandono también representan condiciones de alta vulnerabilidad para las personas. Si a estas condiciones se les suma características de mal manejo de la angustia, impulsividad, agresividad, dificultades de adaptación, autoestima baja y desesperanza, el riesgo se eleva.

He aprendido tras 17 años como psicóloga de formación comunitaria y mediadora social que dar apoyo a otros nace del acento que podamos darle al recurso más que al riesgo. Desde esta perspectiva, los estudios dan fe de que la capacidad reflexiva y el comprendernos a nosotros mismos y a nuestro entorno, otorgando sentido a nuestras acciones y metas, constituyen un factor de cuidado de nuestra salud mental. En consulta hablo directamente de aceptación y autoempatía (habilidad para entenderse uno mismo desde una mirada externa), apostando que éste es el medio con el que nos sentiremos mejor.

“Ya que la curiosa paradoja es que cuando me acepto tal como soy, solo entonces puedo cambiar.”

 Carl Rogers.

4 Comentarios
  1. Luz María dice

    Buenísimo!

    1. Contacto Salud dice

      Estimada Luz María, te invitamos a seguir dejándonos tus comentarios y participando de esta gran comunidad que es Contacto Salud.

  2. Ana Maria Rivera Pasarini dice

    Creo que muchas personas entramos sin pensar en un sistema que no está preocupado por el bienestar de las personas mas bien se preocupa de que las personas solo produzcan. Siento que finalmente el bienestar de cada persona depende de uno mismo.

    1. Contacto Salud dice

      En efecto Ana María, el preocuparnos de nuestro bienestar es una responsabilidad que parte por cada uno.
      Te invitamos a seguir dejándonos tus comentarios y participando de esta gran comunidad que es Contacto Salud.

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