La lucha del cáncer cérvicouterino depende de nosotros

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EN EL MUNDO SE DIAGNOSTICAN CADA AÑO ALREDEDOR DE  528.000 NUEVOS CASOS DE CÁNCER DE CUELLO UTERINO, PRODUCIENDO ALREDEDOR DE 266.000 MUERTES; 5 VECES MÁS QUE LA CANTIDAD DE SOLDADOS ESTADOUNIDENSES MUERTOS EN LA GUERRA DE VIETNAM (LA GUERRA CON MÁS BAJAS PARA ESE PAÍS).

La mayoría de éstos nuevos casos, se producen en países subdesarrollados o en vías de desarrollo. En Chile, se esperan 1.000 casos nuevos anuales y más de 500 muertes. El diagnóstico se realiza en la mayoría de las veces a los 50 años, sin embargo, el 25% de los casos se presentan en mujeres menores de 40 años.

El pronóstico de la enfermedad es relativamente bueno cuando se hace una pesquisa en casos tempranos, y se ensombrece cuando se detecta ya en un estado avanzado.

En mi trabajo, me toca diagnosticar una gran cantidad de mujeres con Cáncer cervicouterino. Y peor aún, me toca ver morir a mujeres afectadas, muchas veces jóvenes, por esta enfermedad que hoy, tiene la esperanza de ser evitada a través de la vacunación.

Como ningún otro, este cáncer hoy en día tiene la oportunidad  de ser evitado a través de la vacunación contra el Virus Papiloma humano (VPH), evitando la infección por VPH.

Sabemos que la causa necesaria para la aparición de esta enfermedad es la infección de Virus Papiloma Humano (VPH). Sin esta infección es muy improbable el desarrollo de un cáncer.

La infección por VPH, es la infección de transmisión sexual más frecuente de todas, con una probabilidad de contagiarse con este virus en algún momento de la vida de alrededor de un 70%. Nuestro sistema inmune tiene la capacidad de eliminar esta infección, teniendo una tasa de eliminación mayor al 90%. Hay diferentes tipos de VPH, y no todos producen cáncer, como por ejemplo los subtipos 6 y 11 que son responsables de los condilomas (verrugas genitales). Dentro de los que producen cáncer, los más frecuentes los subtipos 16 y 18, siendo éstos responsables de más de tres cuartas partes del cáncer cervicouterino.

La historia del origen del Cáncer de cuello uterino parte con el contagio del VPH por transmisión sexual. La historia natural de la enfermedad es la mejoría de esta infección en la mayoría de los casos en no mas de 2 años. Sin embargo, un porcentaje menor de paciente realizan una infección que se prolonga y se mantiene en el tiempo. Esta infección comienza a realizar lesiones en el cuello del útero; primero de bajo grado, luego de alto grado, para concluir y formar un Cáncer cervicouterino.  Este proceso, desde la infección del VPH conlleva un tiempo importante,  de alrededor de 15 a 20 años.Gracias al largo periodo desde la infección hasta la etapa final de cáncer se han realizado estrategias de estas estaciones previas a la etapa final de la enfermedad, como son el PAP y la pesquisa de infección de VPH. Sin embargo, hoy en día tenemos la gran oportunidad de evitar la infección y así evitar el proceso del desarrollo del cáncer.

La vacunación contra VPH

Hoy en día se cuenta con vacunas que van en contra de la infección por VPH. En Chile se cuenta con tres tipos de vacunas, Cervarix contra VPH 16 y 18, Gardasil contra virus 6, 11, 16 y 18 y Gardasil 9 contra 9 cepas de VPH. Estas vacunas en sus estudios previos de seguridad, pasaron todas las instancias, muy exigentes, para poder ser administradas a seres humanos de manera segura y eficaz. En Chile la vacuna contra el VPH está dentro del plan de vacunación nacional, de manera gratuita desde el año 2014 vacunando a las niñas de 4º básico con una dosis en 12 meses. Esta vacuna está aprobada en 132 países y las principales organizaciones de Salud en todo el mundo, incluyendo la OMS, los CDC, Health Canadá, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Australia Therapeutic Goods Administration (TGA), entre otros, recomiendan el uso rutinario de vacunas contra el VPH. Actualmente no hay evidencia de problemas mayores con esta vacuna. Las reacciones adversas descritas son dolor, enrojecimiento e hinchazón en el lugar de la inyección, fatiga, dolor de cabeza, dolor muscular (mialgia), síntomas gastrointestinales, y dolor en las articulaciones (artralgia). No hay otras reacciones adversas publicadas de manera seria.

La vacuna además de ser segura es la herramienta más eficaz para controlar el cáncer cervicouterino. En el año presente, en “The Guardián”, un periódico australiano, publicó que dicho país será el primero libre de Cáncer cervicouterino, en unos 40 años. Ese país, cuenta con la vacuna de manera obligatoria desde el año 2007 en niñas, y el año 2013 este se extendió a los niños entre 12 y 13 años.  La infección por VPH se redujo en jóvenes entre 18 a 24 años de 25% en el año 2005 a 1,2% el año 2015.

Si bien la prevención con la detección de lesiones pre cancerosas a través del PAP y pesquisa de VPH es una herramienta válida e importante, es necesario que sea de amplia cobertura, lo cual en el mundo y también en nuestro país no se cumple.

Basta ya de tener muertes previsibles, como las producidas por el cáncer cervicouterino. Los invito a informarse de forma seria y cuidar de nuestros niños y generaciones futuras vacunándolos, dándoles con este acto la capacidad de poder evitar una enfermedad que una vez desarrollada, puede tener consecuencias fatales. Y a los más crecidos, que ya no son candidatos a la vacuna, a realizarse una pesquisa periódica, en sus controles ginecológicos, para poder dar una gran chance de detener esta enfermedad.

 

 

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