Mientras antes mejor

¿Ejercicios en el agua?

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EL AGUA OFRECE MÚLTIPLES BENEFICIOS: FORTALECE LOS MÚSCULOS, AYUDA A TRATAR LESIONES, Y RELAJA. ADEMÁS, COMO MUCHAS DE LAS ACTIVIDADES SE REALIZAN EN GRUPO, ES UNA EXCELENTE ALTERNATIVA PARA LOGRAR EL BIENESTAR FÍSICO, PSICOLÓGICO Y SOCIAL. LA ELECCIÓN ESTÁ EN TUS MANOS.

Nadie puede discutir que el agua relaja y provoca cierto bienestar. Sin duda, es un canal noble que permite encontrar calma y a la vez un buen espacio para ejercitar de manera diferente y entretenida.

Una de las opciones más practicadas  es la gimnasia acuática, pues no sólo produce una sensación de tranquilidad y satisfacción personal, sino también permite  liberarse en gran parte del estrés, dormir mejor, sentirse bien, y mejorar el metabolismo, entre otros beneficios.

Practicar alguna actividad en contacto directo con el agua es sin duda una experiencia envolvente, en la que se logra tener aún más conciencia del cuerpo y del medio del cual provenimos. Después de todo, nuestro cuerpo está compuesto en un 70% de agua, elemento que también está muy presente en nuestro planeta.

Además, en el agua puedes ejercitar todos los músculos y articulaciones de tu cuerpo, y con menor necesidad de esfuerzo y resistencia porque te mantienes a flote.

Otro aspecto que debes considerar, es que te permite mantener la hidratación durante todo el tiempo que realices el ejercicio, y que no hay límite de edad para movilizarte en el agua.

Y aunque pareciera que los beneficios físicos pudieran ser menores por el hecho de estar flotando en el agua, en realidad sí hay un gran esfuerzo que te permite obtenerlos -y hasta en mayor medida- que al hacer los ejercicios fuera del agua. Sólo por nombrar algunos: se potencia la capacidad muscular, se contribuye a la rehabilitación kinésica (sin discriminar condición física, incluso recomendado para embarazadas), y favorece el desarrollo cardiorrespiratorio.

Pero si prefieres algo más específico, es importante tener presente que con la ayuda de un monitor  puedes realizar ejercicios localizados, es decir, puedes fortalecer las partes de tu cuerpo que quieras. Los hay para los abdominales, la espalda, los brazos, las piernas, etc . Es cuestión de analizar cuáles son tus necesidades, evaluar tu condición física, y luego canalizar toda tu energía para comenzar. Eso sí, mientras antes lo hagas, mejor, pues existen estudios que demuestran que los niños que se han relacionado con el agua desde temprana edad, o que han recibido clases de natación, alcanzan mejores promedios en los exámenes físicos, mentales e intelectuales que se les practican en edad escolar, que aquellos pequeños que no han tenido esta experiencia.

Los beneficios también se notan a nivel psicológico, ya que por tener que aprender a manejarse en un medio que no les es natural, los más pequeños adquieren una mayor confianza en sí mismos, lo que se traduce en una mejor autoestima.

Ya sabes entonces  por qué afirmamos con total seguridad “mientras antes mejor”. Y no te desanimes, nunca es tarde para comenzar, el agua siempre estará allí para ofrecerte múltiples opciones, tú eliges.

Para tener en cuenta

  • La profundidad del agua idealmente debería estar a la altura del pecho. Hay más impacto en tus articulaciones si estás parado en agua menos profunda. Si está muy profunda, puedes perder el equilibrio, afectando la forma correcta de realizar los ejercicios.
  • Hacer los ejercicios en contra del agua puede estresar las articulaciones. Mantén una posición correcta y no esfuerces las articulaciones.
  • Estira tus músculos con un precalentamiento antes y después de un ejercicio activo. Cada sesión de elongación debería tardar de 8 a 10 minutos.
  • No intentes hacer mucho tan pronto.
  • Si el movimiento duele, no lo hagas. El ejercicio acuático debería ser sin dolor.
  • Dependiendo de tu condición física, puedes ejercitar tan lento o tan rápido como lo desees.
  • Utiliza el “Examen de habla”: deberías poder hablar con otra persona mientras haces el entrenamiento acuático. Si no puedes, entonces estás trabajando demasiado duro y deberías disminuir la intensidad.
  • La música ayuda para establecer tu velocidad, para motivar, para evitar el aburrimiento o para tranquilizar y calmar.
  • Debes mantenerte hidratado antes, durante y después del entrenamiento bebiendo suficiente agua.
  • No realices los ejercicios hasta dos horas después de las comidas.

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